La mayoría de los contratos de staff augmentation son redactados por el equipo legal del proveedor y optimizados para los intereses del proveedor. Eso no los hace predatorios — los hace normales. Pero aceptar el primer borrador sin entender qué estás acordando es un error cuyas consecuencias pueden durar más que el mismo engagement.
Estas son las cláusulas que vale la pena revisar desde ambos lados de la mesa.
La cláusula más importante en cualquier contrato de servicios tecnológicos. Necesitas confirmar que todo el código, documentación y demás entregables creados durante el engagement te son asignados al momento del pago, sin que el proveedor retenga ninguna licencia residual.
Presta atención a: cláusulas de PI que asignan la propiedad “sujeta al pago de todas las facturas pendientes” — esto es estándar y aceptable. Las cláusulas que excluyen la PI preexistente del proveedor también son normales. Lo que no es aceptable: cláusulas donde el proveedor retiene una licencia para usar tu trabajo con otros clientes, o donde la propiedad solo se transfiere mediante un certificado de finalización que queda completamente a discrección del proveedor.
El lenguaje estándar de NDA cubre información que tú designas explícitamente como confidencial. Para engagements tecnológicos, necesitas una cobertura más amplia: la existencia del engagement, la naturaleza del trabajo, tu arquitectura técnica y la lógica de negocio aprendida durante el proyecto deben ser confidenciales por defecto, no solo cuando estén marcadas.
Solicita que la obligación de confidencialidad sobreviva a la terminación por un período de tres a cinco años. La mayoría de los proveedores lo aceptan. Rechaza el lenguaje que limita la confidencialidad a “información no pública que el proveedor sabía que era confidencial” — la ambigüedad sobre lo que el proveedor sabía crea problemas de aplicación.
Los engagements a largo plazo necesitan un mecanismo definido para los cambios de tarifa. Sin uno, las tarifas son fijas para siempre (lo que genera resentimiento del proveedor y rotación a medida que suben las tarifas de mercado) o el proveedor tiene la capacidad unilateral de solicitar aumentos en cualquier momento (lo que dificulta la planificación presupuestaria).
Un enfoque limpio: ajustes anuales de tarifa limitados a un porcentaje (típicamente 5–8%), vinculados a un índice definido (IPC de México, IPC de EE.UU., o un benchmark publicado de salarios de ingeniería). Ambas partes conocen las reglas de antemano.
Estás contratando personas específicas, no un puesto genérico. Los contratos que permiten al proveedor sustituir ingenieros sin aviso ni aprobación significan que el equipo que evaluaste y contrataste puede ser reemplazado por ingenieros que nunca has conocido, en medio del proyecto.
Insiste en: aviso previo para cualquier sustitución propuesta (mínimo 30 días), tu derecho a entrevistar a los candidatos de reemplazo antes de que se incorporen, y un período de transición donde el ingeniero saliente y el entrante se traslapen.
Los engagements terminan por razones que no tienen nada que ver con el desempeño: cambios de presupuesto, pivots de producto, adquisiciones. Necesitas el derecho a terminar el engagement sin causa con un aviso razonable.
Los períodos de aviso estándar para staff augmentation son de 30 a 60 días. Presta atención a contratos que requieren aviso significativamente más largo, cobran una tarifa de terminación anticipada, o exigen el pago del término restante del contrato al terminarlo. Esas condiciones son apropiadas para un proyecto de precio fijo, no para staff augmentation continuo.
Los ingenieros que trabajan en tu producto tendrán acceso a tus sistemas, datos de clientes y entorno de producción. El contrato debe especificar: qué controles de seguridad mantiene el proveedor, qué sucede en caso de un incidente de seguridad causado por personal del proveedor, y qué marcos de cumplimiento mantiene el proveedor (SOC 2, ISO 27001, etc.).
Para fintech, healthtech o cualquier engagement que involucre datos regulados, exige evidencia de las certificaciones relevantes antes de que comience el engagement, no después de que algo salga mal.
Los engagements transfronterizos necesitan un acuerdo claro sobre: qué legislación aplica, dónde se resuelven las disputas y en qué idioma. Estas cláusulas rara vez importan hasta que importan enormemente.
Para empresas estadounidenses que contratan proveedores mexicanos: la ley estadounidense como ley aplicable es lo más común, con arbitraje en una jurisdicción neutral preferible a la litigación. Para empresas mexicanas que contratan proveedores para productos orientados al mercado estadounidense: puede aplicar lo contrario. La cláusula que genera mayor riesgo es una disposición de resolución de disputas que deriva por defecto a litigación en una jurisdicción donde ninguna de las partes tiene capacidad práctica de presentar una reclamación.