Un MVP no es una versión pequeña de tu producto. Es el experimento más rápido y barato que puede validar o invalidar la hipótesis central de tu negocio. La confusión entre los dos es la fuente de la mayoría de los MVPs fallidos.
¿Cuál es la cosa más arriesgada que asumes sobre este negocio? No qué funcionalidades construirás primero, sino qué hipótesis podría matar al negocio si resulta ser falsa. Tu MVP es el experimento diseñado para probar exactamente eso.
Concierge MVP: haces manualmente lo que el software hará eventualmente. Wizard of Oz MVP: los usuarios creen que el sistema es automático; en realidad hay personas detrás. Landing page MVP: describes el producto y mides el interés antes de construir.
Cuando ya validaste la demanda y necesitas construir, el MVP técnico tiene tres características: hace una cosa extremadamente bien, puede ser construido en 6 a 12 semanas por un equipo pequeño, y tiene métricas de éxito definidas antes de empezar.
Un MVP no tiene un backlog extenso de funcionalidades para la versión 1.0. No requiere meses de diseño antes de escribir código. No intenta satisfacer todos los casos de uso del mercado objetivo.
El MVP produce aprendizaje, no un producto terminado. Los siguientes pasos: decidir qué hipotótesis se validaron, cuáles se invalidaron y cómo cambia eso el plan de producto.
Axented construye MVPs técnicos para startups y equipos de producto que necesitan moverse rápido.